La pobreza es uno de los agravantes en la condición de vulnerabilidad para la salud de los niños, niñas y adolescentes con VIH, según datos recopilados por la Fundación Inocencia con el apoyo UNICEF, sobre la situación social y económica de la Niñez y Adolescencia que vive con VIH en El Salvador.

Con el propósito de contar con una línea de base, la Fundación dedicó tres meses continuos a recopilar datos por medio de una encuesta realizada a los padres o cuidadores de 323 niños, niñas y adolescentes (NNA) que viven con VIH y que reciben su tratamiento en el Centro de Excelencia para Niños con Inmunodeficiencia; representando el 94.17% de los casos registrados en ese centro de atención.

Según los datos un 41% no alcanzan ni el salario mínimo como ingreso mensual, a lo que suma un 33% que no tiene un monto estimado de ingreso, especialmente porque provienen de actividades eventuales como, ventas ambulantes, agricultura, actividades de temporada y trabajos domésticos. En este sentido, del total de los encuestados solo un 31% dijo tener un empleo formal y un 57% forma parte del grupo cuyos ingresos provienen de actividades eventuales. 

La atención para la niñez con VIH según los expertos debe ser integral, desde la cobertura y acceso a los medicamentos anti-retrovirales hasta el tipo de alimentación pero del estudio se desprende que un 37 % de los entrevistados, expresó que nunca o casi nunca tiene acceso a consumir por lo menos uno de los productos de la canasta básica, siendo la leche líquida el producto que menos consumen. En este mismo aspecto, se tuvo de un 46% puede consumir de vez en cuando tres productos, siendo éstos la carne, los huevos y la fruta. Solo un 23% dijo consumir todos los días al menos 7 productos de la canasta básica.

Otros aspectos indagados se relacionan con la educación, la vivienda, entorno social y comunitario entre otros. De esta forma el tema de las pandillas fue considerado por el 72% de los encuestados el riesgo mayor en sus comunidades tanto a nivel urbano como rural. 

A nivel de datos generales, se confirmó que el departamento de San Salvador es el que tiene el mayor número de casos NNA con VIH, teniendo por lo menos 1 caso en cada uno de sus 19 municipios. Igualmente se confirmó que el grupo de mayor edad se encuentra entre los 10 y los 18 años, con un 71%. El resto se encuentra entre los 0 y 9 años

** Si desea tener acceso a la información puede descargar el documento completo en la sección "Documentos" de esta página web.

En el marco de los 10 años de servicio a los niños, niñas y adolescentes con VIH, que reciben atención en el Centro de Excelencia para niños con inmunodeficiencia (CENID), del Hospital Benjamín Bloom, y contando con el apoyo de UNICEF la fundación Inocencia llevó a cabo este 27 de enero, el conversatorio “AVANCES Y RETOS EN LA ATENCIÓN DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA CON VIH”, el cual contó con aportes importantes para consideración de los tomadores de decisión en esa materia.

Entre los panelistas estuvo la doctora Ana Isabel Nieto, Jefa del programa de VIH del ministerio de Salud, la Dra. Elizabeth Rodríguez en representación de la Organización Panamericana de la Salud OPS, la Lic. Haydee de Trigueros, Directora Ejecutiva de La fundación Empresarial para la acción Social (FUNDEMAS), y la Licenciada Margarita de Guardado, Procuradora adjunta para los Derechos de la niñez de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos. 

La directora Ejecutiva de Fundación Inocencia Licenciada Yolanda Gutiérrez, explico que este esfuerzo de dialogo se organizó pensando en visibilizar temas relevantes que ameritan análisis y aportes de los diferentes sectores para ser considerados en las estrategias de corto y mediano plazo, particularmente en lo que atención integral a los pre adolescentes y adolescentes se refiere.

Resaltó a la vez que desde el 2004, la Fundación Inocencia ha apoyado a la niñez y adolescencia con VIH, en el marco del Plan Estratégico Nacional Multisectorial 2011-2015 ejecutando de forma continua más de 10 programas de apoyo a los niños, niñas, y adolescentes de escasos recursos. Citó entre algunos de ellos: las asignaciones de efectivo a adultos mayores cuidadores de niños y niñas con VIH, el subsidios para transporte, el programa de visita domiciliar a niños y niñas en fallo de adherencia, medicamentos y pruebas de laboratorio, formación técnica vocacional para adolescentes y apoyo a pequeños negocios de subsistencia, entre otros.